Los polifenoles son sustancias químicas formadas por más de un grupo fenol
que se encuentran en las plantas y su principal función es protectora frente al
ataque de patógenos. Son constituyentes de alimentos de origen vegetal como
frutas, verduras, algunas bebidas (té, vino, zumos), cereales y legumbres
(soja) e incluso en algunos productos elaborados, que los utilizan como
ingredientes naturales. Los compuestos fenólicos proporcionan características organolépticas de
color, sabor y aroma a los alimentos. La concentración de estos depende de la
variedad o el grado de maduración del vegetal y son compuestos que se pierden
al someterlos a procesos tecnológicos y culinarios. Dentro de la numerosa familia de polifenoles existentes, comprenden desde
moléculas simples como ácidos fenólicos hasta estructuras muy condensadas como
taninos, aunque lo más conocidos son los flavonoides. Presentan propiedades antioxidantes reduciendo el proceso oxidativo de las
grasas o de iones metálicos y captando radicales libres que son compuestos
implicados en enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades infecciosas,
enfermedades óseas, enfermedades renales, enfermedades hepáticas, diabetes,
Alzheimer, enfermedades respiratorias y en el proceso de envejecimiento
celular.