Pirámide de la Estrategia NAOS
Los contenidos de la Pirámide NAOS son escuetos: no pretenden agotar las
recomendaciones ni ser especialmente dirigistas. En primer lugar porque al
equilibrio alimentario se puede llegar desde numerosas opciones culinarias y
hábitos dietéticos y desde las más variadas e imaginativas costumbres de
actividad física cotidiana. Y en segundo lugar porque se trata de
recomendaciones para toda la población y lógicamente pueden ( y en algunos
casos deben) completarse y matizarse con recomendaciones específicas hechas por
profesionales
Introducción / Marco Global
Las recomendaciones nutricionales van unidas casi siempre a símbolos visuales
que permiten intuitivamente, con un golpe de vista comprender el mensaje. La
pirámide es el modelo visual más utilizado en todas las recomendaciones
actuales.
La Pirámide NAOS: una propuesta original.
Por eso la Estrategia NAOS ha elegido la pirámide como emblema, pero en este
caso con dos peculiaridades que la convierten en un símbolo original, una
propuesta única y la dota de mayor contenido:
Primer nivel de la Pirámide: ESTRATO VERDE:
VARIAS VECES TODOS LOS DÍAS
Muévete! Es uno de los lemas de la Estrategia. Esto
significa huir del sedentarismo. En este primer estrato se estimula a que
diariamente se realice actividad física no necesariamente deportiva, es decir
aquella que se puede incorporar a las tareas cotidianas. Evidentemente lo más
frecuente y fácil es caminar: para coger el transporte público, subir
escaleras, pasear al perro, . pero también si es posible utilizar la bicicleta
para los desplazamientos. En definitiva, movilizar piernas con frecuencia.
Aparte de sus propiedades beneficiosas sobre la circulación sanguínea, el ritmo
intestinal y el mantenimiento de la masa muscular en extremidades inferiores,
caminar o sus equivalentes se ha demostrado la mejor manera de prevenir la
obesidad y/o la recuperación del peso perdido tras un plan de
adelgazamiento.
Come cereales y derivados, tubérculos, verduras, hortalizas,
fruta, lácteos y utiliza aceite de oliva para cocinar y aderezar las
ensaladas
La Estrategia NAOS se adhiere totalmente a la campaña "5
al día", que es una recomendación en positivo dirigida a corregir la
deficiencia de ingesta de frutas y verduras,
alimentos imprescindibles para la provisión diaria de vitaminas, minerales,
fibra, antioxidantes no vitamínicos y otros elementos muy beneficiosos para la
prevención de las enfermedades que azotan a las sociedades desarrolladas y en
vías de desarrollo: obesidad, enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2 y
cáncer. La presencia de frutas y verduras en el primer estrato quiere estimular
a alcanzar esas cinco porciones diarias, no sustituíbles por alimentos
manufacturados que, como si se tratara de productos "3 en 1" incorporan
pequeñas cantidades de los mismos.
En las últimas décadas las patatas, arroz, las pastas y el
pan han adquirido una connotación negativa y tienen "mala
prensa" en relación a la obesidad y la salud. Incluso, se asocia la elevada
ingesta de hidratos de carbono, con una alimentación más primitiva, menos
elaborada, menos noble, frente a las proteínas que estarían dotadas de las
máximas cualidades.
Nada más lejos de la alimentación saludable. La ración imprescindible y sana de
proteínas al día no es muy grande, mientras que los cereales y sus derivados,
los tubérculos y el arroz es decir, los alimentos ricos en almidón proporcionan
al organismo una energía metabólicamente muy eficaz, que permite ahorrar
proteinas de nuestros músculos e incluso potenciarlas (los deportistas ingieren
grandes cantidades de estos alimentos) que aportan la mitad de calorías que las
grasas, producen una sensación de saciedad elevada, un confort en el equlibrio
regulador de ingesta y gasto y sobre todo si son alimentos con fibra, no
refinados o integrales, mejoran el ritmo intestinal, la flora bacteriana
beneficiosa para la salud del aparato digestivo y el estímulo inmunológico
adecuado. Con un nivel de evidencia máximo, que supone un gran apoyo
experimental para una afirmación, se sabe hoy día que la prevención de la
obesidad se relaciona con la ingesta elevada de cereales no refinados, verduras
y hortalizas.
Por último, en la alimentación diaria no deben faltar varias porciones de lácteos. La leche y sus derivados constituyen, con
diferencia, los elementos más ricos en calcio, mineral escaso en la naturaleza
y que es imprescindible para el crecimiento, la salud de los huesos, la
prevención de la osteoporosis y para un buen funcionamiento de los músculos.
Además de ello, los lácteos nos proporcionan fósforo y una proteína: la
lactoalbúmina, de inmejorable calidad. Las leches fermentadas (yogures y
similares) ofrecen además beneficios para el aparato digestivo.
Por ello se recomienda tomar 2-4 porciones de lácteos y derivados frescos de la
leche: queso fresco, cuajada, yogur y similares. Los quesos, también derivados
de la leche, son considerados alimentos proteicos por su mucho mayor contenido
calórico, graso y proteico, por lo que aparecen en el segundo escalón de la
pirámide.
Segundo nivel de la Pirámide: ESTRATO NARANJA:
VARIAS VECES A LA SEMANA
Los alimentos situados en el segundo nivel de la pirámide tienen en común el
aporte que realizan de proteínas a la dieta. El principal papel de las
proteínas, aunque también aportan energía, es proporcionar los componentes
necesarios para el crecimiento y la renovación de los tejidos y estructuras del
organismo. Por eso, se les conoce como los alimentos con función plástica o
reguladora.
Las proteínas que contienen las carnes, pescados y huevos se caracterizan por
su excelente calidad, pudiendo intercambiarse unos por otros en las comidas. La
diferencia entre ellos estriba en la cantidad y, sobre todo, la calidad de las
grasas que contienen. Así, mientras que la grasa del pollo y especialmente del
pescado azul es abundante en ácidos grasos insaturados, las carnes (ternera,
cerdo, cordero) presentan un alto contenido en ácidos grasos saturados, por lo
que es importante moderar su consumo para prevenir las enfermedades
cardiovasculares. Esto es especialmente importante en el caso de los embutidos,
que deben consumirse pocas veces a la semana debido a la gran cantidad de
ácidos grasos saturados, colesterol y sal que aparecen en ellos.
Las legumbres se caracterizan porque aportan casi de todo pero con moderación.
Son una buena fuente de proteínas aunque de menor calidad que las presentes en
el grupo anterior. Pero esta deficiencia se puede compensar mezclando las
legumbres con cereales, pues ambos alimentos complementan sus carencias,
obteniéndose platos completos en proteínas pero con un bajo aporte de grasas.
Además nos aportan hidratos de carbono complejos, fibra, vitaminas y
minerales.
Los frutos secos tienen como principal virtud el aporte que ofrecen de ácidos
grasos insaturados, por lo que ayudan a controlar los niveles sanguíneos de
colesterol y triglicéridos. Además son una buena fuente de fibra, que facilita
la digestión y previene determinados trastornos intestinales.
La práctica de deporte varias veces a la semana permite complementar la
actividad física que se realiza diariamente (primer nivel), lo que va a
repercutir en una mejor salud y contribuirá a prevenir el sobrepeso y la
obesidad. Practicar un deporte puede ser una perfecta alternativa a otras
actividades de nuestro tiempo de ocio. Nos permite mantener en forma el
corazón, los huesos fuertes y proporciona flexibilidad a nuestros músculos.
Además, es un buen hábito que, practicado a lo largo de la vida, nos ayudará a
envejecer con salud, a mejorar la movilidad y el equilibrio, reduciendo el
riesgo de caídas y lesiones y nos hará sentir mejor en nuestra vida
diaria.
Se recomienda realizar cualquier tipo de deporte 2 ó 3 veces por semana,
intentando alternar unos con otros para estimular diferentes músculos y huesos.
El tipo de deporte elegido deberá responder a nuestras aficiones,
circunstancias y características personales: bicicleta, natación, golf, tenis,
senderismo, etc. para evitar lesiones, no debemos olvidarnos de calentar antes
de iniciar la actividad y de hacer ejercicios de estiramiento al
terminar.
Tercer nivel de la pirámide: ESTRATO ROJO:
OCASIONALMENTE Los alimentos situados en el vértice
de la pirámide deben ser consumidos ocasionalmente ya que son alimentos con una
alta concentración energética y, al mismo tiempo, poco nutritivos. En general,
se trata de alimentos con un alto contenido en ácidos grasos saturados,
azúcares y sal, por lo que su consumo elevado favorece la aparición de
sobrepeso y obesidad, entre otras enfermedades.
No existe ningún alimento que deba eliminarse de la dieta, pero hay que evitar
su consumo frecuente para que no interfiera con el consumo de alimentos más
saludables y se instauren en los niños patrones de alimentación
inadecuados.
Vivimos en una sociedad dominada por las tecnologías de la información y las
actividades de ocio sedentario. Así, en un estudio realizado en el año 2004,
los niños españoles veían una media de dos horas y media al día de televisión
acompañado de media hora adicional de videojuegos o internet. Esto no implica
deshacernos del televisor y mucho menos no utilizar los ordenadores para
nuestro tiempo de ocio, pero es recomendable limitar su consumo, priorizando
las actividades recreativas que impliquen actividad física. En esto, la familia
contribuye de manera decisiva a favorecer una buena actitud de los niños hacia
el deporte y el ejercicio físico. No olvidemos que la inactividad física está
asociada a mayores riesgos de padecer hipertensión arterial, aumento del
colesterol en sangre, diabetes mellitus tipo II y, por supuesto,
obesidad.
La base: BEBE MÁS AGUA
El agua representa más de la mitad del peso de nuestro cuerpo, por lo que se
considera uno de los nutrientes más importantes y clave para gozar de buena
salud. Se recomienda consumir al menos de 5 a 8 vasos de agua al día.
El consumo de agua es siempre necesario pero, muy especialmente, en climas
cálidos, en épocas de verano, cuando se hace un ejercicio intenso o se lleva a
cabo un trabajo en ambiente caluroso. Los niños y ancianos son grupos que
necesitan una gran atención en lo que al consumo de agua se refiere: en el caso
de los niños muy pequeños porque no son capaces de manifestar sus necesidades.
Cuando tienen más edad realizan, en sus juegos, un intenso ejercicio físico que
aumenta las necesidades de líquido. Las personas mayores tienen disminuida la
"llamada de la sed" y no son capaces de reaccionar adecuadamente
bebiendo agua cuando la necesitan.