La obesidad está definida por la Organización Mundial de la Salud como un
aumento del peso a expensas de la grasa corporal. Sin embargo no todas las obesidades son iguales, ya que lo que importa no es
el aumento de grasa, sino cómo está distribuida, es decir decir, en qué lugares
del cuerpo se encuentra, pues las consecuencias que tiene sobre la salud son
distintas. Así, cuando el exceso de grasa corporal se encuentra a nivel de la
zona abdominal hablamos de OBESIDAD CENTRAL, que es la obesidad de mayor riesgo
ya que su aumento se relaciona con aumento del riesgo de diabetes y de
enfermedades cardiovasculares.
METODOS DE ESTIMACIÓN DE LA GRASA CORPORAL
Perímetro de la cintura
El perímetro de cintura (PC) es un factor independiente y determinante de
los factores de riesgo cardiovascular (FRCV). Evalúa la grasa abdominal para estimar el riesgo de diabetes tipo 2,
hipertensión arterial, dislipemia (aumento de colesterol, triglicéridos, etc.)
y enfermedad cardiovascular, y por ello puede considerarse como marcador fiable
e independiente de riesgo cardiovascular. El PC es un parámetro muy útil y de alto valor en clínica para personas que
tienen un peso normal o con sobrepeso, pues el IMC puede dar a veces una
lectura engañosa, como por ejemplo en deportistas con mucha masa muscular. En
estos casos el perímetro de la cintura será el que nos informe de si realmente
estamos, o no ante un sobrepeso. También tiene valor en clínica para ver la
evolución de los pacientes porque los cambios en la medición de la cintura
indican aumento o descenso de la grasa abdominal. Es importante la forma de medir el PC, pues según el modo o la persona que
mida, los resultados pueden ser diferentes. Por eso, la Sociedad Española para
el estudio de la Obesidad (SEEDO) establece unos criterios para realizar esta
medida: se toma como referencia para medir el borde superior de la cresta
iliaca, con el paciente de pie, con cinta métrica no extensible, con la ropa
aflojada y tomando como referencias las estructuras óseas citadas. Siempre
debería ser medida por el mismo profesional. También se puede medir la cintura
con el paciente en decúbito supino (tumbado boca arriba) tomando como
referencia el ombligo. No hay una gran diferencia entre ambas mediciones si el
observador es el mismo. Los valores de corte según el NIH para establecer el riesgo cardiovascular
potencial son:
Índice cintura / cadera (ICC)
Aunque el Índice cintura-cadera puede suponer un buen indicador del reparto
de la grasa visceral, en los últimos años ha prevalecido en la práctica clínica
la medición del perímetro de la cintura ya que se considera mejor indicador de
la grasa abdominal. En el caso de la medición de la cadera existe mayor
variabilidad en mujeres que en hombres frente a la homogeneidad que supone la
medición de la cintura tanto en hombres como en mujeres. Por otro lado en la
práctica clínica la medición de ambos parámetros supone mayor variabilidad en
la obtención de los datos y requiere una inversión de tiempo mayor. El ICC se obtiene del cociente de dividir la medición de la cintura, a nivel
del reborde superior de la cresta iliaca, y las caderas a nivel de los
trocánteres. ICC = Perímetro cintura en cm. / Perímetro cadera en cm. La medición se realiza con el paciente de pie, con una cinta métrica no
extensible, con la ropa aflojada y realizadas ambas mediciones, por el mismo
observador. Aunque no están definidos claramente los valores o puntos de corte respecto
al riesgo cardiovascular se aceptan que valores superiores al percentil 90
pueden suponer un riesgo potencial. En general se aceptan que un ICC mayor de 0,85 en las mujeres y mayor de 1
en los hombres suponen una cantidad elevada de grasa corporal, y por lo tanto
representan un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o
metabólicas.
Bioimpedancia eléctrica (BIE)
La BIE es un método sencillo, no invasivo, fiable y rápido que se basa en el
comportamiento que presentan los distintos tejidos ante el paso de una
corriente eléctrica de baja intensidad. La grasa (que no está asociada a
moléculas de agua) es el tejido que peor conduce mientras que el agua, asociada
al tejido muscular en su mayor parte, es un excelente conductor.
Otros métodos
Según el National Institutes of Health (NIH) de los EE.UU., un perímetro de
cintura aumentado está asociado a un aumento de riesgo de padecer diabetes tipo
2, dislipidemia, hipertensión arterial y enfermedad cardiovascular, cuando el
índice de masa corporal (IMC) está también elevado.