Uno de los ámbitos de aplicación de la Estrategia NAOS es el empresarial,
reconociendo a los diferentes sectores empresariales como agentes que
intervienen de manera notable en la disponibilidad de productos que contribuyen
a una alimentación sana y por lo tanto pueden influir de forma positiva en la
adopción de hábitos saludables. Desde su puesta en marcha, la Estrategia NAOS se ha caracterizado por
basarse en una intensa colaboración del sector público con el sector privado,
bajo el convencimiento de que esta es imprescindible para la consecución de los
objetivos planteados. Dichos objetivos en este ámbito incluyen la prevención de la obesidad y el
sobrepeso tanto desde las industrias alimentarias como desde las empresas de
hostelería y cadenas de restauración, desarrollando, distribuyendo y
promoviendo productos más saludables que contribuyan a una alimentación sana y
equilibrada. También se considera necesaria la regulación de la forma en que se realiza
la publicidad de los alimentos a través de los medios de comunicación, y
especialmente cuando va a dirigida a los niños y adolescentes. En este sentido,
el Código PAOS de autorregulación de publicidad dirigida a menores es una
iniciativa de gran relevancia.